El nuevo IPC podría haber reducido la inflación de enero
La inflación sigue siendo un tema candente en Argentina, y los últimos datos confirman que no está cediendo como muchos esperaban. A pesar de los esfuerzos del Gobierno, entre ellos el de Javier Milei, que anticipó que los precios deberían haberse “desmoronado” tras casi dos años de ajustes, la realidad es diferente. La baja en la emisión de dinero no ha ido acompañada de una disminución en la demanda de pesos, un fenómeno que desde la teoría clásica se espera para generar un efecto desinflacionario.
Por ejemplo, Miguel Kiguel, director de la consultora Econviews, indicó que, según el nuevo índice, la inflación de enero podría haber sido del 2,7%. Mientras tanto, el exministro de Economía, Hernán Lacunza, también aportó datos que sugieren que con los nuevos ponderadores, la inflación en enero de 2026 podría haber sido inferior al 2,7%.
La controversia se intensificó cuando el ministro de Economía Luis Caputo anunció que la inflación de enero sería del 2,5%, pero decidió postergar la difusión del nuevo índice hasta tanto los números se normalicen. Esto llevó a la sospecha de que el nuevo índice podría mostrar cifras más altas, especialmente porque el índice antiguo pondera más alimentos, que han sufrido un aumento significativo en sus precios.
Las sospechas por la suspensión del nuevo índice
En el entorno de esta medida, muchos comenzaron a pensar que el nuevo índice se postergó porque podría dar una cifra más elevada. En cambio, si analizamos, el índice viejo afecta más a los alimentos que a los servicios. De este modo, el rubro alimenticio ha visto aumentos más drásticos que lo que evidenciaría el nuevo índice, que otorga más peso a los servicios.
Nadin Argañaraz, del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), comentó que, según sus cálculos, la inflación de enero con el índice que no se publicó habría sido del 2,7%. Es interesante observar que los alimentos, que han registrado los incrementos más considerables, tienen menor ponderación en la nueva canasta para 2017/2018, lo que no compensa con la suba en los precios de los servicios públicos.
Los alimentos jugaron en contra de las expectativas del Gobierno
El aumento en el rubro de alimentos fue notable, con un 4,7% en enero, mientras que la inflación núcleo, calculada con el índice anterior, mostró una caída. Esto plantea interrogantes sobre la agenda y la gestión del extitular del INDEC, Marco Lavagna. Aunque algunos podrían argumentar que la postergación del nuevo índice fue porque se esperaba una cifra más baja, la sensación general es que no se lanzó para evitar una cifra más elevada.
Rocío Bisang, de la consultora EcoGo, dijo que si se hubiera aplicado el nuevo índice, la inflación habría alcanzado 2,8%. A esto se suma un aumento en las tarifas de gas, que se disparará un 16,9%, y un incremento del 3,6% en la luz en febrero. Esto, sin duda, impactará directamente en la inflación y en la economía de los hogares.
El panorama que nos dibujan los números no es sencillo, y cada ajuste, cada nuevo índice y cada anuncio del Gobierno se convierte en un tema de conversación constante entre los argentinos.